Un bebé con distrés respiratorio, un niño con deshidratación severa o una parada cardiorrespiratoria pediátrica son algunos de los escenarios clínicos a los que ya se enfrentan los estudiantes de quinto curso del Grado en Medicina de UCAM Cartagena gracias a la simulación clínica pediátrica avanzada, que se incorpora este curso a la docencia.
La llegada de la primera promoción del Grado en Medicina a quinto curso ha permitido implantar esta formación práctica, en la que los alumnos entrenan la atención a emergencias infantiles mediante maniquíes de alta tecnología capaces de reproducir constantes vitales y situaciones clínicas críticas.
Pedro Cortés, pediatra en el Hospital General Universitario Santa Lucía y profesor titular del Departamento de Pediatría del Grado en Medicina de la UCAM, explica que "la simulación clínica permite que los estudiantes se enfrenten a situaciones muy similares a las que encontrarán en la práctica asistencial, entrenando su capacidad de respuesta y la toma de decisiones".
Los simuladores, conectados a sistemas informáticos y gestionados por técnicos especializados, reproducen con gran realismo parámetros como la frecuencia respiratoria, alteraciones del ritmo cardíaco o paradas cardiorrespiratorias. Gracias a esta tecnología, los futuros médicos pueden desarrollar habilidades clínicas en un entorno seguro antes de enfrentarse a la práctica hospitalaria.