Infortunio de verano. El Partido Cantonal de Cartagena denuncia el enfado de los bañistas por la gran suciedad que presenta el agua de la playa de El Portús. Tanto es así que el pasado fin de semana muchos cartageneros acudieron a esta cala, tan cercana del centro urbano, y volvieron a casa sin bañarse por el deplorable estado del mar. Bidones de gasolina de gran tamaño, plásticos de grandes dimensiones y algas muertas aparecen flotando todos los días en unos episodios repetidos durante todo el mes de julio y acentuados este último sábado y domingo.
Hasta veinte recipientes gigantes de fuel oil han recogido los vecinos durante los últimos días. Aparecieron flotando en el agua posiblemente desechados tras su uso por alguna narco lancha que habría actuado por esta zona del litoral oeste cartagenero. Los residentes, que se han puesto en contacto con el PCAN, sospechan también que los plásticos proceden de los cargueros que navegan frente a la costa ya que hay trozos troquelados por una trituradora. Este material causa especial repulsión entre los habitantes de la localidad costera a la hora de darse un chapuzón. Un trabajador municipal sí limpia la arena pero nadie se ocupa de la limpieza del mar. Una necesidad perentoria en especial los días que sopla viento de lebeche, predominante durante este mes de julio.
El Partido Cantonal de Cartagena pide a la Autoridad Portuaria que coloque en El Portús una red similar a la que ubica en Cala Cortina todos los veranos para que los residuos no lleguen a la zona de baño. Los vecinos coinciden con el PCAN en que esta sería la solución más adecuada. La barrera de protección de Cala Cortina tiene 250 metros y un coste para el Puerto de sólo 25.000 euros. Una cantidad casi ridícula para las cuentas del organismo estatal y que redundaría de forma inmediata y eficaz en la calidad del baño en la castiza playa de El Portús.