La formación celebra el fracaso de una conferencia señalada por colectivos sociales y LGTBIQ+ y considera que la respuesta unitaria de colectivos, entidades y fuerzas progresistas ha demostrado que Cartagena rechaza los discursos de odio y no quiere que la extrema derecha marque la agenda social y política de la ciudad, al tiempo que denuncia como “una grave irresponsabilidad institucional” que el gobierno local haya cedido un espacio municipal para un acto alineado con esos marcos ultras.
Movimiento Sumar Cartagena ha mostrado su rechazo a la celebración en dependencias municipales de la conferencia “No hay cuerpos equivocados. Sí hay creencias falsas. Sí hay consecuencias trágicas” un acto denunciado por colectivos sociales, sindicatos y organizaciones LGTBIQ+ por considerar que contribuye al señalamiento y la deshumanización de las personas trans.
La organización considera especialmente grave que el Ayuntamiento de Cartagena haya decidido mantener la cesión del espacio público escudándose exclusivamente en una interpretación restrictiva de la libertad de expresión, ignorando el impacto social y democrático que tiene legitimar institucionalmente mensajes que cuestionan la dignidad y los derechos de colectivos históricamente vulnerabilizados.
“La pregunta que hoy debería hacerse el gobierno municipal es muy sencilla: qué tipo de Cartagena quiere construir”, ha señalado Teresa Gómez, cocoordinadora de Movimiento Sumar Cartagena. “Porque una cosa es la libertad individual de expresar opiniones y otra muy distinta que una institución pública decida poner recursos municipales y el nombre de la ciudad al servicio de mensajes que vuelven a señalar a personas que ya sufren discriminación, miedo y violencia”.
Desde Sumar insisten en que “detrás de cada discurso que cuestiona la existencia o la dignidad de las personas trans hay vidas concretas: jóvenes con miedo, familias agotadas de justificarse y personas que vuelven a sentirse cuestionadas. Hablamos de vecinos y vecinas de Cartagena, de hijos e hijas de esta ciudad. No podemos permitir que se normalicen discursos que ponen en riesgo derechos y consensos democráticos que tanto costó conquistar”.
“Cartagena siempre ha sido una ciudad abierta, plural y profundamente humana. Nos duele ver cómo el Partido Popular de Noelia Arroyo está permitiendo que nuestra ciudad se asocie a discursos que alimentan el rechazo y el sufrimiento de personas vulnerables. Las instituciones públicas deberían servir para proteger, cuidar y garantizar derechos, no para blanquear marcos que hace unos años solo defendía la extrema derecha”, ha añadido Gómez.
Por su parte, Carmen Romera, secretaria de Igualdad, Feminismos y LGTBIQ+ de Sumar Región de Murcia, ha advertido de que “la extrema derecha lleva años intentando convertir a las personas trans en un chivo expiatorio político y cultural, y resulta profundamente preocupante comprobar cómo el PP está asumiendo cada vez más ese discurso reaccionario y normalizándolos desde las instituciones”.
Romera ha defendido que “los derechos humanos no pueden depender de cálculos electorales ni de peajes políticos”, y ha recordado que “las administraciones públicas tienen la obligación democrática de proteger la convivencia, la igualdad y la dignidad de todas las personas, especialmente de quienes más expuestos están al odio y la exclusión”.
“La ciudadanía cartagenera ha demostrado que no quiere que el odio, el señalamiento ni las guerras culturales importadas marquen la agenda de nuestra ciudad”.
Sumar Cartagena también celebra la escasa asistencia al acto, con apenas una quincena de personas, como muestra de que Cartagena es una ciudad mucho más avanzada, plural y democrática que los discursos ultras que algunos intentan imponer en el debate público. “La ciudadanía cartagenera ha demostrado que no quiere que el odio, el señalamiento ni las guerras culturales importadas marquen la agenda de nuestra ciudad. Frente a quienes intentan enfrentar a unas personas con otras para obtener rédito político, la respuesta de colectivos sociales, entidades LGTBIQ+ y fuerzas progresistas como Movimiento Sumar ha sido contundente. Cuando la ciudadanía se une para defender la convivencia, la dignidad y los derechos humanos, su voz se escucha ante el avance de los discursos ultras”, señalan desde la organización.
Movimiento Sumar Cartagena ha trasladado además todo su apoyo y solidaridad al colectivo GALACTYCO y al conjunto de entidades sociales que han denunciado públicamente esta situación.
“Lo que está en juego no es solo una conferencia”, concluyen. “Lo que está en juego es si queremos una Cartagena donde todo el mundo pueda sentirse seguro, reconocido y libre para vivir su vida con dignidad o una ciudad donde las instituciones empiecen a normalizar mensajes que vuelven a señalar y excluir a una parte de su propia ciudadanía”.