PCAN: "La obra de restauración del Gran Hotel sufre retrasos ante la ausencia de ayuda municipal"

La junta de propietarios del histórico edificio pidió colaboración al Ayuntamiento pero Noelia Arroyo sólo prometió la gestión de fondos europeos que no llegan

Sin día de comienzo de la obra.Si algún cartagenero piensa que las lonas que la empresa especializada Pegiro ha puesto sobre la fachada principal del Gran Hotel conlleva el inicio de su restauración, nada de eso. Sólo es una intervención que evite la caída de cascotes a la vía pública. El Partido Cantonal de Cartagena denuncia que la rehabilitación del histórico edificio tardará en comenzar ante la ausencia de ayudas municipales. La junta de propietarios del inmueble, declarado Bien de Interés Cultural en 2012, pidió al Ayuntamiento que colaborara en las tareas de recuperación pero la propia alcaldesa, Noelia Arroyo, sólo prometió hace cuatro meses que intentaría la captación de fondos europeos con este fin. Y punto. Ante esta circunstancia y sin subvención pública a la vista, a los dueños de las diferentes oficinas del edificio sólo les queda la opción de la petición de un préstamo a largo plazo porque, por las propias características de la construcción modernista, los costes de la reparación rondan el medio millón de euros. De hecho, en los próximos meses pedirán presupuesto a tres compañías expertas con la intención de que la mejor oferta cuadre ante el esfuerzo económico que afrontan en solitario.

El PCAN conoce de fuentes cercanas a la propiedad que diferentes grietas en la piedra artificial de los adornos y en las barandillas de los miradores amenazan, según los arquitectos consultados, la caída a la calle de fragmentos de estos elementos. Llama la atención como el propio Ayuntamiento de Cartagena organiza en estos momentos una exposición sobre el Gran Hotel en el Archivo Municipal y, al mismo tiempo, los expertos cubren la fachada del imponente palacete a los turistas porque literalmente se cae a trozos.

"El Ayuntamiento no puede mirar para otro lado respecto al edificio privado más importante del municipio. Los costes de restauración de un BIC no son, ni de lejos, parecidos al de un inmueble convencional sin catalogación artística. Es en estos casos donde las administraciones deben ayudar o a los dueños de los mismos les traerá a cuenta el abandono y la desaparición de nuestro patrimonio", apunta el secretario de organización del Partido Cantonal de Cartagena, Antonio Conesa.

La construcción del Gran Hotel abarcó desde 1907 a 1916. El arquitecto municipal Tomás Rico inició los trabajos pero falleció antes del fin de la obra. A partir de ese momento, Víctor Beltrí tomó el relevo y culminó la edificación con su impronta propia. El reputado catedrático de Historia del Arte Francisco Javier Pérez Rojas lo considera en su tesis doctoral como el edificio más cosmopolita de la Comunidad Autónoma con su alarde de barroquismo decorativo que aúna la personalidad propia de Beltrí, con características de origen vienés y francés, así como una reinterpretación del estilo Liberty italiano.

Pero incluso, más que por su lenguaje estilístico, destaca por su acertada inserción en la trama urbana. En su ubicación en esquina cerrada, entre las calles Jara y Aire, el edificio emerge como una proa sobre la intersección de la Plaza de San Sebastián. En la fachada, Beltrí usó piedra artificial y ladrillo rojo visto que ofrece al viandante una agradable bicromía. El arquitecto catalán juega con los balcones corridos e individuales y enmarca las dos plantas centrales con pilastras rematadas por un frontón rojo y por una cornisa repleta de flores en los laterales. Desde el punto de vista social, las más brillantes horas del ocio burgués de entreguerras transcurrieron en sus salones. 

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