MC Cartagena considera que lo ocurrido con el Cine Central y la Catedral de Santa María la Mayor evidencia una misma forma de gestionar: seleccionar proyectos que después se descubre que no pueden ejecutarse y cargar sobre los ciudadanos las consecuencias económicas.
En la Catedral, Noelia Arroyo presentó como ganadora la propuesta 'Spartaria', pese a que MC denunció mediante recurso que incumplía el Pliego de Prescripciones Técnicas y el Plan Director. Meses después, el propio Ayuntamiento ha terminado descartándola al reconocer, junto al Obispado, que no se ajustaba al carácter religioso y al uso previsto para el templo. El ganador ya había percibido el premio de 19.360 euros y el Consistorio anunció que sería compensado conforme a los pliegos.
Ahora sucede algo similar con el Cine Central. La Administración regional va a rescindir los contratos del proyecto adjudicado después de comprobar que la actuación prevista no puede ejecutarse por su incompatibilidad con la normativa de protección patrimonial, lo que obligará además a indemnizar a las empresas contratadas.
Errores demasiado caros
"Son dos errores demasiado elementales y demasiado caros. En la Catedral se elige un proyecto que no responde a las condiciones que debían regir la intervención y en el Cine Central se contrata otro que choca con la protección patrimonial del edificio. Y después llegan las indemnizaciones", afirma Jesús Giménez Gallo.
Para el portavoz de MC, "los cartageneros no tienen por qué pagar miles de euros por estos errores. Si las decisiones son de Noelia Arroyo, las consecuencias económicas no deberían recaer siempre sobre los ciudadanos. Noelia Arroyo debería pagar de su bolsillo las indemnizaciones del Cine Central y de la Catedral".
"Equivocarse puede ocurrir; seleccionar y anunciar proyectos sin comprobar cuestiones tan básicas y descubrirlo cuando ya hay dinero público comprometido es algo muy distinto", concluye Giménez Gallo.