El colectivo LGTBIQA+ de Cartagena critica que el Ayuntamiento hable de "libros de temática trans" cuando se refieren al acto de transfobia que vienen amparando, en el que se afirma que "lo trans es un peligro social".
El colectivo GALACTYCO, de personas gais, lesbianas, bisexuales, transexuales, Intersexuales y transgénero de Cartagena y Comarca, denuncian que "las declaraciones hechas por la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, la convierten a ella y todo su equipo de gobierno en colaboradores necesarios de los delitos de odio contra las personas trans que se están promoviendo antes de la charla tránsfoba que se celebrará con el visto bueno municipal, así como de los que se produzcan en ella y después de la misma, al amparar la transfobia bajo el paraguas de la falsa libertad de expresión".
Desde el colectivo recuerdan que "al igual que el Ayuntamiento de Cartagena nunca cedería unas instalaciones para promover el terrorismo porque es un delito, no deben ceder este espacio para la comisión de un delito de odio, que no se presume sino que se anuncia en la propia cartelería en la que pone que colabora el propio Consistorio".
"Noelia Arroyo ha cruzado la línea del extremismo más radical, sin importarle las consecuencias familiares, psicológicas, sociales y físicas que pueden sufrir las personas trans a raiz de lo que se está promoviendo con el cartel y las charlas que ella misma está defendiendo", subraya el presidente de GALACTYCO, Miguel Ángel Casanova.
Desde este colectivo se recalca que "se trata de un un cartel y una charla claramente transfoba, que pretende esconder su radicalismo bajo el nombre de una entidad y aprovechando el uso de un espacio público así como el amparo municipal para llegar a personas a las que no llegarían si se les quitan esas caretas. Tanto el cartel como la charla fomentan la hostilidad o discriminación, degrada la dignidad de colectivos vulnerables o crea un clima de exclusión o persecución que podrían animar a grupos ultra a generar un clima inasumible para una ciudad como Cartagena, que ha venido liderando en la Región las reivindiciones de los derechos del colectivo LGTBIQA+".
Casanova recalca que "la libertad de expresión termina cuando esta atenta a los derechos fundamentales de las personas y en este caso un grupo de extrema derecha condena a las personas trans afirmando que son un peligro social".
La nota de prensa emitida por el Consistorio cartagenero demuestra que "ni siquiera se han mirado por encima la Ley 4/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, que persigue la superación de los estereotipos que afectan negativamente a la percepción social de estas personas".
El artículo 4 de esta ley subraya que "Los poderes públicos, en el ámbito de sus competencias, desarrollarán todas las medidas necesarias para reconocer, garantizar, proteger y promover la igualdad de trato y no discriminación por razón de orientación e identidad sexual, expresión de género o características sexuales de las personas LGTBI y sus familias".
Y la ley define como "Transfobia: Toda actitud, conducta o discurso de rechazo, repudio, prejuicio, discriminación o intolerancia hacia las personas trans por el hecho de serlo, o ser percibidas como tales" y como "Acoso discriminatorio: Cualquier conducta realizada por razón de alguna de las causas de discriminación previstas en esta ley, con el objetivo o la consecuencia de atentar contra la dignidad de una persona o grupo en que se integra y de crear un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo".